martes, 30 de julio de 2013

LEÍDO: "Poemas" de Josefa Parra




Has cambiado otra vez el curso de los ríos
y has hecho trasladarse todas las cordilleras
con sólo la mirada de tus ojos de escarcha
y el roce de tus dedos sobre los mapamundis.
Señor de los amores y de la geografía,
grandísimo truhán y Todopoderoso
inconsciente, ahora tienes que rescribir los libros
y en mi cuerpo desnudo
es tu deber marcar de nuevo las fronteras.

domingo, 28 de julio de 2013

LEÍDO: "Andaluz y frontera" de Jenaro Talens

   Es un gigante silencioso este poeta.

TOPOGRAFÍAS (V)

¿Por qué, dices,
los ríos y la noche
eligen su camino,
pero no su caudal?
Fue el exilio de ti
quien me dio nombre.
En un mar me nacieron,
vuelvo al mar.



sábado, 27 de julio de 2013

LEÍDO: "Agridulce" de Juana Castro




LA ERA

Mi padre y yo dormimos
en la era, y la paja
nos es lecho de estrellas. Se sienten
las culebras cruzar toda la noche
los haces de cebada, y ratas como gatos
nos roban en el trigo. Me estremezco
y no grito, porque mi padre ronca
bebiéndose la luna, y en el aire
cantan grillos de arena.



LEÍDO: "Versículos del libro de la vida" de Latifa Meskini

   Me resulta muy curioso que gran parte de la poesía marroquí contemporánea siga bebiendo del misticismo. Incluso en poetas tan jóvenes como Latifa.

El gemido es un canto que se cubre con el trance.
Si el gemido fuese una morada me alojaría en ella,
coloraría su interior y exterior
con los colores del trance.
En aquel gemido
me entré entera,
de mí salió entera,
se calló enteramente.
La sangre gime en la arteria,
revela su expresión cuando alcanza el corazón,
se calla cuando alcanza la mente.
El gemido de la memoria es una revelación sin palabras.
Cuando escuchas su voz
amarra tus orejas, descuida sus notas.
Ninguna travesía pudo limitar el gemido
que se perdió solitario.
Por el eco resonó, por el silencio sucedió.
¡Delimita el límite entre el gemido y el silencio
para que no pierdas la voz!
El gemido desafía a la expresión.



viernes, 26 de julio de 2013

LEÍDO: "La exactitud de la memoria" de Diego Jesús Jiménez

   Aún estoy saboreando la última estrofa del último poema:

Mueve un aire indefenso la cortina del patio
y la tarde, por entre las enredaderas
y las hiedras, tiene el color de las serpientes.
Sólo la exactitud de la memoria
es la belleza ahora del poema que escribes. Llega hasta ti,
envenenándolo, un viento
de jazmines y rosas; enciende sus bengalas
con la lluvia la luna; y se cierne
sobre tu corazón, una luz gris
que da forma al silencio.



lunes, 15 de julio de 2013

LEÍDO: "Diario de un poeta reciencasado" de Juan Ramón Jiménez

   Sé que es una de esas lecturas obligadas. Estaba tardando mucho en rellenar esta laguna. Gracias a la llamada de atención sobre este libro que me dio Ángel Paniagua y al magnífico regalo que me hizo José Rotundo he podido saciar esa voluntad que estaba frenada por otras lecturas o quehaceres con preferencia.

Raíces y alas. Pero que las alas arraiguen
y las raíces vuelen.



sábado, 13 de julio de 2013

LEÍDO: "Asesinato en la oscuridad" de Margaret Atwood

   Cómo navega Margaret Atwood al narrar. Copio este fragmento del relato ‘El espectáculo de variedades del Victory’:




   Una mujer empezó de espaldas al público, iluminada por el foco. Lucía unos guantes largos de color blanco y un vestido de noche con mangas negras de gasa que cuando extendía los brazos parecían unas alas membranosas. Utilizaba mucho los brazos y la espalda; pero, cuando finalmente se volvió, resultó que era una vieja. Tenía el rostro empolvado de blanco y los labios pintados de un rojo intenso, pero era una vieja. Me sentí profundamente avergonzada, la cosa ya no tenía gracia, no quería que aquella mujer se quitase la ropa, no quería mirar. Era como si fuese yo y no la mujer del escenario, quien se exhibía y humillaba. Seguro que se burlarían de ella y le gritarían barbaridades, seguro que pensarían que los habían estafado.
   La mujer se bajó la cremallera del vestido negro, lo dejó caer al suelo y empezó a mover las caderas. Sonreía y entre los labios pintados de rojo brillaban unos dientes que semejaban unos guijarros de un blanco mate, ella sabía que se trata de una burla, aunque no lo pretendiese, era una broma de otra clase, pero ignorábamos quién la gastaba. La broma consistía en el hecho de que no se trataba de ninguna broma: el cuerpo de allí arriba era auténtico, estaba envejeciendo, no flotaba bajo el foco en algún lugar separado de nosotros; como nosotros, estaba atrapado en el tiempo.
   El espectáculo de variedades del Victory se quedó mudo. Nadie emitió ningún sonido.

jueves, 11 de julio de 2013

LEÍDO: "Burlando a la Parca" de Josh Bazell

   Conforma avanzaba en la lectura la risa se hacía más nerviosa. Novela fresca como una lechuga y con unos perdigonazos de cinismo cada dos por tres que me han tenido entregado. Un cóctel de House y Los Soprano con autopsia al sistema sanitario estadounidense. ¿Demasiada televisión en la narrativa “cómica” estadounidense contemporánea?



lunes, 8 de julio de 2013

LEÍDO: “Araña” de Ana Gorría

   He comprado y degustado este libro ocho años después de su aparición. Lo he cerrado pensando en que esta cajita de música se quedará dentro de mí para siempre:


BEMOL

Con los ojos clavados en el techo,
ignorar
              por qué pesan los párpados,
cuánto tiempo perdido
y cómo despertar de la parálisis.