lunes, 30 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Diario cómplice" de Luis García Montero

   Lo tenía ya medio leído desde hace meses. Ha sido una lectura refrescante que me ha hecho recordar por qué tuve como referencia literaria española durante años a Luis García Montero.




Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.

LEÍDO: "Fuegos de octubre" de Francesc Parcerisas




SALA EGIPCIA

Me siento en la sala egipcia del museo
y oigo el zumbar de miel de las abejas.
El pasado es de verdad: amarillo y azul,
como el trigo que barre el campesino o la cigüeña
que bebe en el río turquesa del papiro.
Un poco más y todo me parece igual:
el albañil con el cedazo a pleno sol
y el esclavo que abanica, sumiso, al faraón
me esperan en un taxi, calle abajo.
Un vuelo de ánades raudos cruza el cielo enturbiado;
en la mesa de al lado, el ibis gimotea, ebrio, cruel;
Dicen que las pasiones nunca pueden pintarse,
pero este fresco es un espejo.
Vendrá la muerte, como el perro oscuro de la pared,
y creeremos ser demasiado jóvenes, o inmaduros,
o lamentaremos traspasar, adormecidos,
el gozo escaso y fugitivo de tantos momentos perdidos.
Pero la barca eterna se desliza bajo el ardiente sol.


[Traducción: Ángel Paniagua]

LEÍDO: "El jardín errante" de Sebastián Mondéjar




BAJO EL SOL DEL INVIERNO

Bajo el sol del invierno
los jubilados charlan.
Siento latir los días
contados de sus vidas.
Palomas luminosas
vuelan de un lado a otro.
Los niños se revuelcan
sobre el césped prohibido.
Qué antiguo se me antoja
el periódico de hoy.

AMOR AL ARTE

Leyendo Revista de Libros descubro las reflexiones de un filósofo del arte llamado Arthur C. Danto. Se pregunta por qué una máscara ritual africana fue un horrendo signo de barbarie hasta que Derain y Picasso decidieron que aquello era Arte. Una de sus polémicas conclusiones es que desde los años 60 hasta ahora —vamos a ver si para siempre— debemos escribir con minúscula la palabra Arte, enterrada ya su concepción romántica.
         Los filósofos, como es habitual, se toman tan en serio todo que desde la adolescencia me han dado miedo. Yo hace tiempo que escribo “arte” con minúscula, pero no por eso me van a temblar de emoción las rodillas cuando me encuentre ante un Duchamp o ante un Miró, por muy sugerentes que sean las interpretaciones de sus obras.
         Amo el arte, pero no quiero ser obligado a amarlo.

domingo, 29 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Poemas" de Joan Margarit

   Este cuaderno lo edita el Aula de Literatura José Cadalso de San Roque. Me sigue enamorando la eterna dedicación al personaje de su hija Joana:




LOS OJOS DEL RETROVISOR

Los dos nos hemos ido acostumbrando,
Joana, a que esta lentitud,
cuando, al bajar del coche, apoyas las muletas,
despierte a los cláxones y su insulto abstracto.
Me hace feliz tu compañía,
la sonrisa de un cuerpo tan lejano
de lo que siempre se llamó belleza,
la penosa belleza, tan distante.
La he cambiado por la seducción
de la ternura iluminando el hueco
que la razón dejó en tu rostro.
Y, si me miro en el retrovisor,
veo unos ojos que no reconozco,
pues brilla en ellos el amor dejado
por las miradas, y la luz, la sombra
de todo cuanto he visto,
y la paz que me da tu lentitud,
que está dentro de mí.
Tan grande es su riqueza
que no parecen míos los ojos del espejo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Cajas de música difíciles de parar o el desencanto de Nacho Vegas" de Carlos Prieto

   Esta colección de la editorial Lengua de Trapo no tiene desperdicio para los melómanos bibliófilos.




   Mis primeros discos son de 2001 [Actos inexplicables] y 2003 [Cajas de música difíciles de parar]. Soy un hijo del aznarismo. Los músicos de mi generación venían del desencanto político. Había muy pocas ganas de hablar de lo que estaba pasando, del mundo en el que vivíamos, el indie era muy evasivo. Caímos en la trampa generacional de tomarnos la política a broma y hacer chistes sobre todo. Creo que en las sesiones de Cajas de música intenté escapar del apoliticismo indie reflejando por primera vez lo que ocurría a mi alrededor.

lunes, 23 de diciembre de 2013

INSPIRAR, ESPIRAR

Publicar un libro significa higiene, purgación, limpieza, un sueño cumplido para afrontar nuevos retos. A veces abruma ver manuscritos que chillan o se aburren en las carpetas del ordenador. Su conversión en páginas de papel me libera, ayuda a emprender otros desafíos.
Estoy hastiado de crear archivos con tantos textos vírgenes de imprenta. Si no los detengo, no dejan de crecer o menguar en una transformación continua. Debo sacarlos de su estado virtual. Para bien o para mal, solamente un lector podría acabar con esta mutación insoportable de cuentos y poemas sin dueño. El lector es el último patrón en la singladura de la creación literaria.

domingo, 22 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Aprendizaje" de Clarice Lispector

   Mucha altura. Esta mujer era una maestra, una de las mejores escritoras latinoamericanas. La narrativa de Lispector no tiene un ritmo trepidante ni grandes tramas. Hay que degustarla como el bourbon, a tragos cortos. Adora contar historias de forma periférica, poniendo la atención en nimiedades de la situación que va desplegando. Es de ritmo lento, con cada palabra medida, es una narradora lírica, pero no con una lírica cargante, sino bien ligera, con unos momentos de brillantez filosófica admirables.
   Como dicen los ingleses, “it’s the singer, not the song”.



viernes, 20 de diciembre de 2013

INVERSO

Esperando en el aparcamiento de un hipermercado a que finalicen las compras familiares, fumo, cierro los ojos y escucho en la radio la voz de José Hierro que me habla de un encuentro con Beethoven en el Lincoln Center de Nueva York. Me parece, por un momento, que el humo que entra manso en mis pulmones es el mismo que fuma el poeta desde el otro lado de sus versos.   

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Metal negro" de Andrés de la Orden

   Lleno de cantos al doom metal, El último poema, ‘Disclaimer’ es demoledor. Habla, entre otras muchas cosas, de por qué uno ha elegido el color negro para su alma, de por qué uno, según la sociedad, debe dejar de ser heavy a partir de los treinta o cuarenta años. Copio un par de versos:




Los que me lean querrán pensar que se trata de artificio, sencilla pose del heavy trasnochado,
pero no tengo ni una sola mentira que ofrecer.

LA PREGUNTA

Claro que me he preguntado cientos de veces qué es para mí la poesía, cómo algo tan pobre, hecho solamente de palabras, limitado por las fronteras del idioma en que se escribe y compitiendo con otras artes gigantescas, puede ofrecer tanto.
         Además, igual que muchos de los maestros a los que admiro, dudo de su eternidad, no de su autenticidad.
          Mañana no sé, pero ahora pienso que, al fin y al cabo, la poesía es como el alma de una cebolla, vas arrancando las capas y queda únicamente su corazón. Es aire, dirán algunos. Sí, pero es corazón.

LEÍDO: “Yo soy un país” de Vega Cerezo




   Ni políticos, ni tertulianos, ni sabihondos de barra de bar o de muro de Facebook. Ha tenido que venir una escritora a definir de una vez por todas lo que es un país.
   Vega juega bien a los dardos. Esto está muy cerca del pleno. Es muy divertida también en la manera de asesinar poetas. Quien lo lea, lo sabrá.

martes, 17 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Punk: tres décadas de resistencia" de Marc Gras

   Desde el down town neoyorquino o la pub culture londinense hasta el callejeo madrileño y vasco, Gras nos introduce en el planeta punk con las naves de la filosofía, la sociología, la historia y, cómo no, el arte preferido de este movimiento: la música.
   Gozarán iniciados y expertos por igual.



domingo, 15 de diciembre de 2013

MUSICA, MUSICAE

Adoro escribir mientras escucho música. A cualquier hora estoy escuchándola desde que era niño. Espero morir haciéndolo. Mirando el catálogo de una exposición he puesto a Cabezón. Me interesa encontrar vínculos entre la pintura y la música, como el color o la tonalidad. Un motete de Antonio de Cabezón me transmite la paleta entera de Tiziano.
         Un verso intenso de García Lorca es a la poesía lo que un acorde de João Gilberto a la música moderna. La realidad, a través de la metáfora, queda transformada. La realidad sónica de la guitarra de João Gilberto tiene otra temperatura, es más colorida, más densa que otras realidades sónicas.
         No ha de extrañarnos que Leonard Cohen fuera un prestigioso novelista antes de componer Songs of love and hate, ni que Jim Morrison tuviese la intención de curtirse como escritor cuando decidió ir a vivir a París. El jazz es lírica en un pentagrama; la poesía es casi siempre un pensamiento rítmico de la palabra.

viernes, 13 de diciembre de 2013

FAN

Todo mi entorno amistoso sabe cuánto amor guardo a las revistas literarias. Dirijo desde octubre de 2000 una de ellas en formato digital, y soy pesimista respecto al futuro de las revistas en papel. No por la escasez de lectores o porque el papel se haya visto superado por internet, sino por un problema que tiene nombre y apellidos: distribución editorial.
Me cito en un café con Julio Monteverde, que coordinaba hasta hace poco la revista surrealista Salamandra, y se lamenta.

 —Las tiendas no quieren revistas, no saben qué hacer con ellas. Acabo de venir de la Casa del Libro en Madrid. Antes tenían el revistero frente a la puerta de entrada, ahora lo han puesto en el sitio más escondido de toda la tienda, todas tiradas por ahí... Un desastre.
 —¿Por qué no lo dejas?
 —¡Es que no se puede dejar de sacar revistas, Juande!
 —¿Por qué? No somos imprescindibles.
 —Si no hay revistas en papel o en internet estaría todo el pescado vendido para los dueños del mercado... Se trata de una cuestión de fe.
 —Fe gratuita, y siempre con pérdidas —intento rebatir.
 —Una vez que asumes el desastre financiero con deportividad, lo demás es una cuestión de fanatismo, de amor por lo que haces. ¿No crees?
 —De amor… ¿abrasivo?

 —¡Exacto!

jueves, 12 de diciembre de 2013

LEÍDO: "El verbo se hizo carne" de Rubén Castillo

   “Pecaminoso” Rubén Castillo. Pornografía bíblica de calidad. He tenido mucha dificultad para pasar las hojas con una sola mano mientras leía las historias de Lot y de Jacob. Estaba como turbado. No sé. Exhausto me hallo. Quien lo leyó, lo sabe.



YO ME ACUERDO

Je me souviens [Yo me acuerdo] es el título de una obra de Georges Perec, uno de los más lúcidos peones del lenguaje a las órdenes vanguardistas del Ouvroir de Littèrature Potentielle (OULIPO). En este libro hay 480 anotaciones de apenas unas líneas en las que el escritor se acuerda de imágenes de su vida, desde las más elevadas a las más cotidianas. Cada anotación empieza con la construcción nemotécnica «Me acuerdo de».
 He decidido experimentar con algunos alumnos explicándoles quién era Georges Perec, haciéndoles meterse en su piel durante media hora. He planteado que escriban anónimamente muchos me-acuerdo-de y ha habido resultados tan peculiares como significativos:
 «Me acuerdo de que cuando era pequeña no conocía la vergüenza y me autopresentaba a todo el mundo sin descanso y sin criterio. Me acuerdo de cuando pensaba que el semen era algún licor exótico. Me acuerdo de cuando creía que los bebés nacían de las semillas de las palomitas. Me acuerdo de cuando pensaba que dentro de la barriga había una ratita que clasificaba la comida en cestas diminutas. Me acuerdo de cuando mi padre olvidó a mi madre. Me acuerdo de cuando creía que Dios existía viviendo escondido tras una nube. Me acuerdo de cuando soñé que mis padres se convertían en cucarachas gigantes. Me acuerdo de cada vez que mi madre le calculaba el azúcar a mi abuelo».
  Los padres siguen ahí. ¿Hay que matarlos otra vez? ¿Hay que estar matándolos siempre?

domingo, 8 de diciembre de 2013

ESCRIBO

Como la de la gran mayoría de escritores, mi obra se va redactando desde una absoluta incomunicación, inmerso en un profundo aislamiento que puede durar un minuto o una madrugada entera.
Escribiendo me salvo, es un saneamiento íntimo que supera los desconciertos más agudos. Se suicida un personaje y escapo algo del suicidio. Si escribo en negro, libero un pedazo de oscuridad.
         Es la terapia que he elegido.

viernes, 6 de diciembre de 2013

LEÍDO: "La niña que jugaba a la pelota con los dinosaurios" de Natxo Vidal Guardiola


      

Tú eres
el único país que reconozco,
algo así
como un montón de mapas desplegados
encima de mi cama.
El hueco entre tú y yo,
cuando duermes conmigo,
la única tierra
que ansío conquistar.

jueves, 5 de diciembre de 2013

LEÍDO: "Poemas" de Antonio Carvajal

   El ayuntamiento almeriense de Oria dedica, gracias a la labor de Ginés Reche, grandes esfuerzos a difundir la poesía española contemporánea. A mis manos ha llegado una Antología de Antonio Carvajal, al que le han hecho un homenaje. Copio algunos versos paisajísticos del maestro granadino:




Te recuerdo en los relámpagos
de un otoño entre dos cielos;
olía el ámbito a esparto
recién mojado, a los trémulos
olivos viejos confusos
bajo un brusco mar inverso
donde tus ojos fluían
como peces de silencio.

domingo, 1 de diciembre de 2013

LEÍDO: "La primera vez que no te quiero" de Lola López Mondéjar

   Esta novela de tintes autobiográficos tocará muy hondo el alma de los lectores —y más aún lectoras, porque la novela está narrada intencionadamente desde el punto de vista femenino/feminista— que, como Lola, son de una generación de españoles que vivieron una infancia dentro del franquismo, una juventud en la transición y gozaron plenamente toda la etapa educativa que proporcionó el felipismo.
   También la veo como un arreglo de cuentas de Lola con sus miedos y sus gozos, y con un resultado satisfactorio.
   Me ha encantado leer por fin la frase de “a los hombres no hay quien los entienda”, muy bien justificada en la ficción. Y cómo retrata la Italia de la época, donde sucede gran parte de la novela. A Lola le tiran mucho los escenarios europeos y quien me haya leído sabrá que tengo debilidad por esa escenografía.