miércoles, 30 de abril de 2014

LEÍDO: “También eso era el verano” de Isabel Cadenas Cañón




Ya lo dije: que nada olía como su pintalabios. Que antes de cruzar el patio exigía sistemáticamente mi ración de rojo; que la escuela se volvía incomprensible sin el beso matinal que me teñía los labios y me hacía creerme mujer a los siete. Y que quizá el color fue cambiando con el tiempo, pero que las barras olían siempre a sonrisa materna, a esa nostalgia encerrada en el tiempo que, un día, destapé en el armario del cuarto de baño.

miércoles, 23 de abril de 2014

LEÍDO: “Vivir lo que se muere” de Joaquín Ortega Parra




Y ya no grito. Escribo
simplemente.
Con la reja profunda del arado más recio
de mi tierra.

Ahondando. Ahondando.

Hasta llegar al centro
mineral de mi origen.

lunes, 21 de abril de 2014

viernes, 18 de abril de 2014

LEÍDO: "Los Señores" de Jim Morrison

   Entre algunos poemas más o menos brillantes, de repente encuentro reflexiones como ésta:

   Los Señores nos apaciguan con imágenes. Nos dan libros, conciertos, galerías, espectáculos, cines. Especialmente cines. A través del arte nos confunden y nos ciegan a nuestra esclavitud. El arte adorna las paredes de nuestra prisión, nos mantienen en silencio, distraídos e indiferentes.



LEÍDO: "18 poemas" de Dylan Thomas

   Anteriormente lo había hojeado de mala manera sólo por la inercia de que el otro Dylan, el músico de Minnesota, se había inspirado en el poeta galés para inventarse un apellido artístico.
   Dylan Thomas es otra de las muchas deudas pendientes que arrastro como lector desde hace demasiado tiempo. Ahora que me he hecho con su poesía completa me he propuesto leerla en orden cronológico, lápiz en mano, sin prisa, libro a libro, asimilando lo que me motive y desechando lo que creo sobrevalorado, que en este primer libro es bastante. Sin embargo, en sus próximos poemarios espero encontrarme versos tan interesantes como éste: «¿Quién airea la pluma de la muerte? ¿De qué gloria es el color?».



jueves, 17 de abril de 2014

LEÍDO: "Sobre la traducción" de Pilar del Río

   Mucho después del franquismo supe quiénes eran algunos de aquellos traductores, me llegaron noticias de sus vidas difíciles, de exiliados que se quemaban las pestañas traduciendo a cambio de muy poco dinero y, pese a eso, en tantos casos, gracias a esa miseria, lograron sobrevivir, porque mantenerse en el universo de la literatura y el amor por los libros les compensaba de las cenas que no pudieron cenar, del pan que no comieron y del vino que no bebieron. Conservaron su idioma, que era su bagaje, lo utilizaron como herramienta de pensar y de trabajo cotidiano y así lo transformaron en legado, entregándonos, con su memoria y su sensibilidad, páginas admirables de los mejores escritores, de esos que los ministerios franquistas no iban a subvencionar ni a promocionar porque, simplemente, no iban a permitir.



miércoles, 16 de abril de 2014

martes, 8 de abril de 2014

LEÍDO: "Con todo el barro de la vida" de Tonino Albalatto

   El de cómo verter las emociones y los sentimientos personales en la propia obra es un tema delicado y complicadísimo. ¿A qué nivel está dispuesto un autor a exhibir ciertas realidades autobiográficas? No es una decisión fácil, desde luego. Este poeta italiano lo hace arriesgando al máximo, implicando a personas reales, de trato íntimo, en su “ficción” de papel.
   Un libro muy duro que canta a la incomunicación llorando hacia dentro.



domingo, 6 de abril de 2014

LEÍDO: "Morir es un estado permanente" de Joaquín Ortega Parra

   Un poeta social pre-crisis. ¿Qué raro, verdad? Pues alguno hubo entre finales del siglo XX y comienzos del XXI. Sin embargo, eran vistos gente con un discurso soviético casposo, con olor a armario alcanforado de posguerra, algo realmente muy lejano en la conciencia de lectores exquisitos, escritores subvencionados y jurados de premios literarios. Sí, muchos de ellos ahora han desempolvado la tricolor o cobran bien su indignación tras un micrófono o una cámara en variopintas tertulias.
   Pero este libro, y otros como éste de mejor distribución, eran invisibles en el micromundo de la poesía, porque se escribió en 2005 y España aún andaba enfarlopada de fantasía.
   Tal y como tituló La Polla Records su undécimo disco en 1999: «Toda la puta vida igual».



sábado, 5 de abril de 2014

LEÍDO: "El vaho en el espejo" de Dionisia García

   Ya sólo por el diseño setentero de la portada con pintura de Hernansáez y por el prólogo de Miguel Espinosa exponiendo su teoría sobre el lirismo de la primera Dionisia, este libro se convierte en un capricho para bibliófilos:




Entre las palmas prietas
aprehendía
nada:
polvo roto en mis manos.