jueves, 31 de julio de 2014

LEÍDO: "La literatura del silencio" de Manuel Longares

   Habla sobre el silencio de los editores y los autores “pata negra” a la hora de afrontar las inflexibles leyes de la industria literaria. Esta conferencia-ensayo fue publicada en 2001. Trece años después, con toda la piratería e-bookiana que ha llovido, su discurso sería más feroz con el concepto ‘industria’, ya que ésta se ha hecho y se hará más espectacular aún, en el peor sentido del adjetivo ‘espectacular’.



sábado, 26 de julio de 2014

LEÍDO: "Las formas de la novela en democracia" de Jordi Gracia

   Salvo la explicación diferencial entre ser un gran narrador y ser autor de novelas modélicas y la constatación de que el género del diario goza de excelente salud en España (Trapiello, Carlos Pujol, Jiménez Lozano, José María Álvarez, Sánchez-Ostiz, Martínez Sarrión...), esta conferencia-libro no aporta mucha más información jugosa.



LEÍDO: “Narrativa en el exilio en lengua gallega” de Xesús Alonso Montero




   Día de ensayos breves.
   Según las estadísticas de este estudioso, en la Galicia sublevada de 1936 “pasearon” a nueve escritores en gallego y en el Madrid leal a tres.
   Otro dato de interés que ejemplifica cómo el ser humano se traiciona por miedo es la entusiasta propaganda franquista que en los años cuarenta hicieron los ilustres Vicente Risco o Álvaro Cunqueiro.
   El miedo lo puede casi todo.

viernes, 25 de julio de 2014

LEÍDO: "Martillo" de Alejandro Hermosilla

   Vamos a imaginar que no hubiesen ingresado a Nietzsche en una clínica psiquiátrica de Basilea ni a Artaud en un asilo de Ivry-sur-Seine. Vamos a imaginar que están vivos en 2014, que son íntimos amigos y que deciden instalarse en un hotel de Fez en cuyos baños se les sirve infusiones de ácido lisérgico todas las mañanas, tardes y noches.
   Et voilà!
   Arabian trip experience.



jueves, 24 de julio de 2014

LEÍDO: "Palabra de rock"

   He terminado de leer en Cala Cortina Palabra de rock (Antología de letristas españoles), interesante paseo por la literatura del pop-rock en castellano hecho en España. Como toda antología, hay hallazgos satisfactorios y ausencias decepcionantes. ¿Por qué no incluye, por ejemplo, a Sr. Chinarro, Josele Santiago, Víctor Coyote o Antonio Vega?
   Buen prólogo de Silvia Grijalba, aceptable epílogo de Alfredo Taján y una selección con bastantes luces y alguna sombra.



miércoles, 16 de julio de 2014

LEÍDO: "El ritual de lo habitual" de Cristina Morano

   Libro anterior a Cambio climático que tiene una rabia más explícita. Hay boxeo femenino y agitación feminista, pero esa rabia apenas tiene camuflaje, en el fondo contiene menos veneno para el enemigo, aunque haya disfrutado con cada tortazo y viendo cómo Morano hace crecer el medallero patrio.



martes, 15 de julio de 2014

LEÍDO: "El hilo de oro" de Eloy Sánchez Rosillo




   Para aquellos que nunca se hayan acercado a este poeta mediterráneo inmenso, se trata de una antología bien nutrida y comentada con seriedad, sin el agobio innecesario de algunas ediciones de Cátedra que terminan convirtiéndose en morlacos llenos de datos.
   Yo soy seguidor de Rosillo desde hace dieciocho años y la lectura de Hilo de oro ha sido un lento y dulce repaso a su trayectoria de árboles, lunas, veranos, paseos, jilgueros, atardeceres, muchachas, trenes y todas sus luces. Mucha luz. El alma llena de luz. Ha resultado ser un apacible baño de horas en la obra de Rosillo, un baño de esos en los que sales con las yemas de los dedos blancas y arrugadas pero con la satisfacción de haber disfrutado de un acto único en una tarde irrepetible, como esas tardes a las que canta el maestro.
   Plenitud.

jueves, 10 de julio de 2014

LEÍDO: "Cambio climático" de Cristina Morano

   No lo veo un libro de poesía social con uniforme ni tampoco un libro egocéntrico masturbatorio. No es la alegría de la huerta —nunca mejor dicho—, pero tampoco su autora luce amargura impostada.
   Cristina abre sus puertas y encontramos un libro que canta verdad, de una transparencia individual y conyugal que impresiona y con un ojo analítico sobre lo colectivo que no nos puede ofrecer la filosofía, solamente la poesía.



miércoles, 9 de julio de 2014

LEÍDO: "La posibilidad de una isla" de Michel Houellebecq

   Esta novela me parece demasiado ambiciosa argumentalmente. No llego a creerme del todo el perfil y la utilidad ficcional del protagonista humano. Sí me creo más el perfil y el rol del neohumano. Parece como si el autor hubiese querido cruzar dos novelas diferentes para potenciarlas y ese cruce no hubiera terminado de cuajar.
   Aún así, el estilo y las constantes intelecto-eróticas houellebecquianas siguen ahí. Y eso hace que para mí siga siendo uno de los escritores vivos con los que mejor me lo paso.



LEÍDO: "Alquimia ha de ser" de Alfredo Rodríguez

   ¿Os acordáis del 'Magic Bus' que compuso Pete Townshend? Pues Alfredo lo cogió para ver a su chica, La Poesía, se echó en la maleta algunos libros de Mircea Eliade, los devoró por el camino de lo mítico y lo sagrado y "ha renacido" en Sevilla desde su Pamplona natal con este libro orientalista.



martes, 8 de julio de 2014

LEÍDO: "Celebración del libertino" de Luis Antonio de Villena


   Otra manera de cantar de nuevo a la decadencia europea desde Europa, con una extraña mirada de resignación y grandeza.
   Otro cromo lumínico que va completando mi álbum poético de Villena.
   No me ha defraudado hasta ahora.
   No creo que lo haga a estas alturas.



domingo, 6 de julio de 2014

LEÍDO: "Oír la luz" de Eloy Sánchez Rosillo

   Lo que he sentido al cerrar este libro ya lo había sentido con otros libros de Rosillo. Hay autores que admiras desde el puro placer lector, pero que sientes lejanos a tu estética. Con Eloy me encuentro a alguien que me enseña a mejorar mi escritura, a distribuir los golpes emocionales, a crear ambientes sensoriales, a canalizar con estilo las obsesiones... Oír la luz ha sido eso, un taller de alta categoría abierto a quien quiera aprender las lecciones que desprende cada uno de sus textos.



sábado, 5 de julio de 2014

LEÍDO: "Lapidario" de Clara Janés

   Cada poema está dedicado a una piedra (carbunclo, ágata, zafiro, basalto, ópalo, lapislázuli, heliotropo, calcedonia, bezoar, coral, granate, topacio, berilo, esmeralda, ónix...) y a la izquierda hay una explicación en prosa sobre el origen de cada metal que, a veces, supera en lirismo al poema de la derecha.
   Clara Janés: preciosismo trascendental.



viernes, 4 de julio de 2014

RELEÍDO: “El cementerio marino” de Paul Valéry

   Valéry dijo que era mejor El cementerio marino vertido al español por Jorge Guillén que escrito en su lengua original. Me parece una manera excelente de piropear a un traductor, aunque hayamos leído otras versiones que igualan la mítica de Guillén.





   Releo esta obra pura e incomprensible cada cierto tiempo y, como Valéry argumenta que es una partitura cuyo sentido ha de darlo el lector, hoy me apetecía interpretarla imaginando fonemas franceses haciendo acrobacias en el escritorio de Paul, inspirando sus solitarias duermevelas.

jueves, 3 de julio de 2014

LEÍDO: "Poemas y testimonios" de Safo

   No sé cuánto más tendremos que agradecer a Jaume Vallcorba estar al frente de El Acantilado para que, en cuidadas ediciones bilingües, nos ofrezca con nuevas cubiertas la sapiencia y el talento antiguos.
   Mis conocimientos de literatura clásica son verdaderamente escasos, pero he agradecido tanto la traducción como las notas a los textos sáficos de mi admirada poeta y helenista Aurora Luque.
   Copio un epitafio hallado en la Antología palatina de Tito Laurea:



        
Si pasas junto a la tumba eolia, oh extranjero, nunca digas
que yo, de Mitilene la cantora, muerta estoy.
La tumba la erigieron las manos de los hombres:
tales obras mortales corren hacia el olvido.
Pero si me colocas al lado de las Musas,
—en mis nueve libros dediqué una flor a cada una—
sabrás que yo evité las tinieblas de Hades
y no saldrá ni un sol que desconozca
el nombre de Safo, la poetisa.

LEÍDO: “Como un discípulo” de Douglas Bohórquez

   Otra muestra más de que la poesía venezolana contemporánea vive unas décadas de gracia. Aparte de picar un poco de Juan Liscano, Eugenio Montejo, Rafael Cadenas o Guillermo Sucre, realmente no le presté la atención adecuada a autores de Venezuela hasta que la editorial Candaya editó Todos han muerto, la obra completa del deslumbrante José Barroeta. Acabo de conocer a Douglas Bohórquez y este autor de Maracaibo se une a la nómina de intereses literarios venezolanos. Seguiremos leyendo con gusto caprichos así.




   Copio un poema breve:

Más placentero que conducir un Ferrari
último modelo
por las carreteras del sur de Francia
es hacer el amor
cuando ella lo desea
desde el fondo mismo
de su profundo árbol genealógico.

miércoles, 2 de julio de 2014

LEÍDO: "Antología de poesía primitiva" de Ernesto Cardenal

   Es admirable el trabajo de investigación hecho por el poeta nicaragüense: plegarias, oraciones, himnos, lamentos amorosos, existenciales, cantos fúnebres, mágicos, guerreros, cantos de júbilo, eróticos, de añoranza, de lluvia, de boda, incluso un canto caníbal de indios kwakiutls del Canadá.
   Hemos de hacer un esfuerzo de adaptación al enjuiciar el valor estilístico de textos que pertenecen a pueblos primitivos: demasiadas repeticiones, simplicidad de imágenes, abuso del tono exclamativo... No de otra forma podríamos encontrar lustre artístico entre la pureza de lo aborigen.




   Copio la huida de una esposa que abandona al esposo cantada por miskitos centroamericanos:

Pensé
que un pez
saltaba, pero era
su remo que chapoteaba.
Pensé
que mi amor
pescaba,
pero mi amor
partía. Ya nunca más
la veré. Por su mirada
lo sé.

martes, 1 de julio de 2014

LEÍDO: "Pequeños desnudos" de Aníbal García Rodríguez

   Copio un poema titulado con una fecha clave.




1978

Aquel año murieron
Blas de Otero y Santiago Bernabeu
y fue ratificada nuestra Constitución.
El miedo era un cuchillo que segaba las calles
detrás de las banderas,
pero soñaba el sol una luz diminuta
en los barrios obreros.

Por su vientre de plátano de sombra
alumbraban las grises carreteras
coches de baja gama,
carreteras que iban hacia el norte
sin billete de vuelta.

Poco recuerdo ahora de aquel viaje
sino por la memoria que en el asfalto guarda
la antigua nacional trescientos
cuarenta, por un viejo Renault Cuatro matrícula
de Barcelona y por el humo negro
que escupían las bocas de las fábricas
cuando, por fin, pisamos Cataluña.

No quedaba muy lejos la ciudad,
la ciudad de las Ramblas y las flores,
la ciudad de los libros y Sant Jordi,
la ciudad de Gaudí, Serrat y Montalbán.

Sin miedo a las agujas que minaron sus ojos
mi madre remendaba por la noche
los trajes de domingo de los nobles payeses.
Las tardes transpiraban la humedad del estiércol
en campos de maíz y de patata,
las tardes tierra adentro porque, mientras,
jóvenes camareros andaluces
servían gin tonics de enebro
en los adolescentes hoteles de la costa.
Mi padre transportaba turistas alemanes
de bar en bar,
—la vida comenzaba más al norte—
y, a veces, solo restos de alemanes
entre cristal y sangre de sirena.

Porque todo pasaba en blanco y negro
para un niño que entonces
escalaba sus años por las ramas
de un cerezo de sal
y los torpes pedales
de la primera bicicleta.
Recuerdo que al tarde de los sábados
nos contemplaba con melancolía
a través de la tele modelo Saratoga
desde un rincón del comedor
en el número cinco de la calle d’Eivissa.
—Todo era blanco y negro
salvo el tapiz de labios de Olivia Newton-John—.

Empieza a hacer de aquello demasiados
años, de aquel verdín de charco y tapia
que hoy cala mis huesos.
El tiempo va borrando de este otoño maldito
las postales sin firma de Malgrat,
quizá por eso inflo esta mañana
mis pulmones de versos
para soplar el polvo
del lienzo descuidado
de aquel paisaje del setenta y ocho.