sábado, 26 de julio de 2014

LEÍDO: “Narrativa en el exilio en lengua gallega” de Xesús Alonso Montero




   Día de ensayos breves.
   Según las estadísticas de este estudioso, en la Galicia sublevada de 1936 “pasearon” a nueve escritores en gallego y en el Madrid leal a tres.
   Otro dato de interés que ejemplifica cómo el ser humano se traiciona por miedo es la entusiasta propaganda franquista que en los años cuarenta hicieron los ilustres Vicente Risco o Álvaro Cunqueiro.
   El miedo lo puede casi todo.

martes, 15 de julio de 2014

LEÍDO: "El hilo de oro" de Eloy Sánchez Rosillo




   Para aquellos que nunca se hayan acercado a este poeta mediterráneo inmenso, se trata de una antología bien nutrida y comentada con seriedad, sin el agobio innecesario de algunas ediciones de Cátedra que terminan convirtiéndose en morlacos llenos de datos.
   Yo soy seguidor de Rosillo desde hace dieciocho años y la lectura de Hilo de oro ha sido un lento y dulce repaso a su trayectoria de árboles, lunas, veranos, paseos, jilgueros, atardeceres, muchachas, trenes y todas sus luces. Mucha luz. El alma llena de luz. Ha resultado ser un apacible baño de horas en la obra de Rosillo, un baño de esos en los que sales con las yemas de los dedos blancas y arrugadas pero con la satisfacción de haber disfrutado de un acto único en una tarde irrepetible, como esas tardes a las que canta el maestro.
   Plenitud.

viernes, 4 de julio de 2014

RELEÍDO: “El cementerio marino” de Paul Valéry

   Valéry dijo que era mejor El cementerio marino vertido al español por Jorge Guillén que escrito en su lengua original. Me parece una manera excelente de piropear a un traductor, aunque hayamos leído otras versiones que igualan la mítica de Guillén.





   Releo esta obra pura e incomprensible cada cierto tiempo y, como Valéry argumenta que es una partitura cuyo sentido ha de darlo el lector, hoy me apetecía interpretarla imaginando fonemas franceses haciendo acrobacias en el escritorio de Paul, inspirando sus solitarias duermevelas.

jueves, 3 de julio de 2014

LEÍDO: “Como un discípulo” de Douglas Bohórquez

   Otra muestra más de que la poesía venezolana contemporánea vive unas décadas de gracia. Aparte de picar un poco de Juan Liscano, Eugenio Montejo, Rafael Cadenas o Guillermo Sucre, realmente no le presté la atención adecuada a autores de Venezuela hasta que la editorial Candaya editó Todos han muerto, la obra completa del deslumbrante José Barroeta. Acabo de conocer a Douglas Bohórquez y este autor de Maracaibo se une a la nómina de intereses literarios venezolanos. Seguiremos leyendo con gusto caprichos así.




   Copio un poema breve:

Más placentero que conducir un Ferrari
último modelo
por las carreteras del sur de Francia
es hacer el amor
cuando ella lo desea
desde el fondo mismo
de su profundo árbol genealógico.