sábado, 28 de febrero de 2015

LEÍDO: “El oro de los tigres” de José María Álvarez

   Se agradece leer a caballo ganador y esta antología temática sobre las ciudades que más ha amado Álvarez lo es, dando un repaso sutil a vivencias de lo extraordinario en paisajes urbanos de los cinco continentes. Por encima de todo, este autor es un contemplador experto, al que considero maestro indiscutible y uno de los mejores escritores vivos de Europa.
   Lo dicho: caballo ganador.



POETRY PLANET: Maldita salud

     En 2009 le pedí al performista Alejandro Hermosilla, entonces residente en Méjico DF, que me hiciera el favor de entrevistar al clásico inédito Ramón Méndez Estrada para un monográfico sobre Infrarrealismo de la revista El coloquio de los perros. Hace seis años el co-fundador del movimiento infra seguía destilando la fuerza, el nervio y el aullido de un poeta extremo hasta la irritación. Hermosilla logró hacerle unas fotografías con aspecto seguro, lozano, desafiante. El escritor michoacano en esencia. Rescato ésta:




     Hoy, por una foto que ha colgado en su muro el amigo infra Pedro Damián Bautista, y por otra foto publicada en el diario Clarimonda, contemplamos el estado físico en que se halla ahora Ramón Méndez Estrada, amigo de juventud de Roberto Bolaño que inspiró el personaje de Pancho Rodríguez en la novela Los detectives salvajes. Éstas son:







     Ramón está muy grave, en la cama 434, piso 40, del hospital civil de Morelia. Su situación económica, como era de prever, es lamentable. Desde Clarimonda han dejado un número de teléfono y una cuenta corriente para quien quiera aportar auxilio no solamente económico. Se requieren también voluntarios amistosos que lo puedan limpiar, cuidar, vigilar, donar sangre, ayudar a que, al fin, pueda recuperarse y volvamos a verlo gruñir gozosamente en las fotografías de sus recitales públicos como leyenda infra.
     Y aquí es donde pisamos el terreno fosco del asunto, justo aquí, cuando regresas la mirada a cualquiera de las dos fotografías de hoy, tus ojos tican el zoom y, en vano, te niegas a aceptar el canon visual del malditismo moderno, quisieras añadir un adjetivo a eso de la leyenda infra, quisieras resaltar, gritar que Ramón es una leyenda ¡viva!
     Porque queremos vivo a Ramón cuanto más tiempo mejor, ¿no? No queremos para él lo que los aficionados taurinos quieren para José Tomás, ni lo que los aficionados al pop-rock quieren para Pete Doherty, ¿verdad? ¿Verdad?
     Tácito dejó escrito en sus Anales que la posteridad concede a cada uno el honor que le corresponde. ¿Qué corresponde, pues, a este maestro de la literatura sin libros? ¿Un crepúsculo de hiel en un rinconcito hospitalario de Morelia? Pasará el tiempo y esas fotos estremecerán a nuevos aficionados al infrarrealismo. Ante esas fotos nuestra mirada es primeramente compasiva, pero nuestra conciencia, adentro, muy adentro, dice sí a las reglas del juego de la bohemia feroz, se encoge de hombros ante un posible final acorde a los riesgos que ha vivido Ramón: dinamitar y hacer volar en mil pedazos la poesía.

     Ojalá que sus amigos reales —su patrimonio, su verdadero libro— le devuelvan la seguridad, la lozanía, y el gozo.

miércoles, 25 de febrero de 2015

LEÍDO: “Un buen chico” de Javier Gutiérrez




   Que ningún indie de los 90 se equivoque: coquetear con el lado oscuro de la moral pudo parecernos divertido, pero es un arte de lo más frágil y peligroso.
   La ‘banda sonora’ de esta novela son cinco discos: Maxinquaye de Tricky, Ritual de lo habitual de Jane’s Adiction, Surfer Rosa de Pixies, Electr-O-Pura de Yo La Tengo y Nevermind de Nirvana.
   Hasta aquí puedo escribir.

lunes, 23 de febrero de 2015

LEÍDO: “El viaje a pie de Johann Sebastian” de Carlos Pardo

   Una ágil stravaganza memorística de un autor llamando a las puertas de la cuarentena, surcando muchos kilómetros a pie en la Alemania barroca y otros tantos en vespa por España y Portugal, una sesión narrativa de “autismo” familiar, anacronismo individual y dandismo político-social, rascando en la bondad y en el engaño, en la culpa y la ternura con Nietzsche, Visconti y The Who, por ejemplo. ¿Quién dijo miedo?



domingo, 22 de febrero de 2015

LEÍDO: “Mal” de José Daniel Espejo

   Un libro que tiembla. Un libro delgado clasificado en la categoría de pesos pesados. Contiene poemas (por ejemplo, estos seis: ‘Siesta’, ‘LOL’, ‘Alguien o algo’, ‘Final twist’, ‘H’ y ‘Junio indefinido’) que tumban y dejan inconsciente en la lona al Señor Vacío que tanto obsesiona al autor.



sábado, 21 de febrero de 2015

LEÍDO: “La pena máxima” de Santiago Roncagliolo

   Al parecer, se puede hacer una novela peruana ligera (que no breve) sobre el terrorismo continental que supuso la Operación Cóndor, plagando de control, tortura, presidio, desaparición y muerte la Latinoamérica de casi dos décadas, mundial del 78 mediante.



sábado, 14 de febrero de 2015

LEÍDO: “En el dormir campestre” de Dylan Thomas

   Con este libro termino la lectura satisfecha de la poesía completa del galés con la apetencia de revisarla para siempre. Eso solamente pasa con los imprescindibles.
   In country sleep fue publicado un año antes de morir. «Cuanto más me acerco / a la muerte, hombre ya de armazón cuarteado, / más poderoso brilla el sol». Parece que su autor hubiese previsto su final repentino. Un libro, entonces, visionario, aunque tratándose del excesivo y caótico Dylan Thomas, lo visionario se convierte en natural.



viernes, 13 de febrero de 2015

LEÍDO: "Limbo" de Agustín Fernández Mallo

     Agustín Fernández Mallo es coherente con su propuesta estética y eso puede considerarse una virtud. Me lo he pasado bien leyendo esta novela, claro, pero también me he llegado a preguntar por momentos si el experimentalismo narrativo está exento de aburguesarse.



domingo, 8 de febrero de 2015

LEÍDO: "Monasterio" de Eduardo Halfon

   Un joven guatemalteco ateo de origen judío recibe una invitación de boda de su hermana, que camina hacia la ortodoxia religiosa a toda velocidad. A partir de este hecho inicial, el relato se mueve por flashes narrativos y mentales por diferentes zonas de Israel (sobre todo en Jerusalén) envueltos en humo de tabaco y sueño, hedonismo, principios morales, deseo sexual, alcohol, hachís y miedo. Mucho miedo. Y conciencia acorralada y removida.



miércoles, 4 de febrero de 2015

LEÍDO: "Una madre" de Alejandro Palomas

   Toda la novela se desarrolla alrededor de una cena familiar de clase media barcelonesa en Nochevieja, que el autor aprovecha para la exhibición (previsible, pero fluida) de reproches, cariño, tensiones acumuladas, disparates varios, ternura, ausencias traumáticas... Supervivencia emocional. Comedia realista hispánica. Humor triste.



lunes, 2 de febrero de 2015

LEÍDO: "Desierto" de Jim Morrison

   Este artista me abrió de chaval muchísimas puertas mentales y sensoriales, como a tantos millones de personas en el mundo desde hace más de cuatro décadas. El paso de los años, superada la mitomanía adolescente, no ha reducido mi admiración, más bien todo lo contrario. Qué pena que haya tan pocos como él en cada siglo. Sus poemas, desnudos de la maravilla que salía de su garganta india y de las manos de Manzarek, Krieger y Densmore, no son más que una extensión adaptada de sus letras para canciones. Copio uno:


El bourbon es un horrible brebaje, recuerda
la leche de los valientes, veneno refinado
de cucaracha y corteza de árbol, hojas
y alas de mosca raspadas del
suelo, una densa membrana; los fluidos
menstruales sin duda añaden su esplendor.
Es la bebida del águila.