lunes, 31 de agosto de 2015

LEÍDO: “Retrato hablado del fantasma” de Francisco Alcaraz

   El novelista Eduardo Ruiz Sosa me recomendó a su paisano Francisco Alcaraz, poeta mejicano de Culiacán, y debo decir que ya me tiene entre sus seguidores. Hierve bien el verso también en Sinaloa. No todo va a ser DF, qué carajo.
   Copio este poema:




POST MORTEM

La tierra absorbe todo cuanto muere:
cadáveres humanos y animales,
plantas, insectos, las formas incluso
más inimaginables de la vida.
Y todo lo convierte nuevamente
en materia que anda, que respira
o existe simplemente.
Si ya han pasado cincuenta años
—quizá menos—
de haber escrito estas palabras,
he muerto de seguro.
¿Ya pensaste
cuánto habrá de mí en tu cuerpo?

sábado, 29 de agosto de 2015

LEÍDO: “Greguerías” de Ramón Gómez de la Serna

   Siempre había picado un poco de allí y de allá, pero no lo había leído entero. Ahora me parece que la última etapa de sus greguerías es menos lúcida. Quizá las creó forzosamente por la presión de los periódicos y redujo la libertad del chispazo que requiere este género, lejano antecedente de los estados de las redes sociales. Hay más de mil. Copio algunas:




La Dama de Elche es la primera mujer que gastó auriculares.

#

Comer salchichón es poner tacones al hambre.

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Los cangrejos bailan la jota en el fondo del mar.

#

En “El entierro del Conde de Orgaz” siempre hemos supuesto que había un tío nuestro.

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Se miraron de ventanilla a ventanilla en dos trenes que iban en dirección contraria, pero la fuerza del amor es tanta que de pronto los dos trenes comenzaron a correr en el mismo sentido.

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Las hormigas llevan el paso apresurado como si les fuesen a cerrar la tienda.

miércoles, 19 de agosto de 2015

LEÍDO: "El mapa y el territorio" de Michel Houellebecq

   El protagonista de esta historia se presenta como la absoluta integración del artista contemporáneo y su obra. Nada lejano al autor mismo. Cualquiera que lo haya tratado de cerca lo sabe.
   Obviando el gozo lector que me proporciona cada uno de sus libros, no deja de inquietarme el continuo deseo houellebecquiano de vegetalización.



lunes, 10 de agosto de 2015

LEÍDO: “Push” de Sapphire




   La desgraciada vida de una chica cualquiera en los bajos fondos —muy, muy bajos— del Harlem de los años 80 y 90, que tampoco será muy distinta de la de una chica del Harlem actual.
   Realismo high-level.

sábado, 8 de agosto de 2015

LEÍDO: “Jazz y días de lluvia” de Antonio Martínez Sarrión




   Jaime Gil de Biedma nos citó al caer la tarde en su elegante piso de Maestro Pérez Cabrero 6, una zona de la alta burguesía a la derecha de la Diagonal. Abrió la puerta y nos informó que acababa de llegar del gimnasio, lo cual, para una tarde de julio, revelaba una fuerza de voluntad considerable. [...] La cena discurrió de maravilla. Jaime se encontraba feliz, distendido. Desplegó su encanto, su inteligencia, desenvoltura, gracia y brillantez, sin olvidar los puntazos, falsamente casuales, y de infalible efecto. Bebió aquella noche con total moderación y, con los cafés, Gimferrer propuso la lectura de poemas míos, si a Jaime no le importaba. “Todo lo contrario”, etc, etc. Me armé de valor, respiré hondo tratando de que no se me notara el temblor en la voz y ataqué la lectura de dos o tres, no muy extensos. Al callarme, Gil de Biedma se quedó pensando unos segundos y dijo después:
   —¿Cómo coño puedes ser tan decadente, habiendo nacido en Albacete?

lunes, 3 de agosto de 2015

LEÍDO: “La librería quemada” de Sergio Galarza




   Interesante y amargo retrato de la vida automatizada de trabajadores (en este caso, libreros) en la gran ciudad, con un protagonista obsesionado con la vida y obra de César Vallejo.
   Novela no apta para adictos a los libros de autoayuda ni para jefes despiadados con sus subordinados.

sábado, 1 de agosto de 2015

LEÍDO: “También esto pasará” de Milena Busquets




   Santi charla animadamente con el dueño del bar y me acaricia la rodilla. Un hombre que no es amable con los camareros, no es amable con nadie y acabará no siéndolo contigo, pienso. Le felicita efusivamente por unas croquetas de setas que seguramente son congeladas. Me mira el escote sonriendo.
   —¿Te he contado la teoría de que los hombres que están obsesionados con la comida es porque no follan lo suficiente?— le pregunto—. ¿Y que gracias a ellos sobreviven todos los restaurantes pijos de esta ciudad?