martes, 8 de septiembre de 2015

LEÍDO: “Campo Rojo” de Ángel Gracia




   Se podrían contar tantas palizas repartidas en el barrio que sería imposible elegir cuál es la más bestia. Palizas de adultos a otros adultos y de chavales a otros chavales. Y también de personas a no personas. Porque si la tunda de un hombre a un animal ha pasado a la historia, es porque fue tremenda.


   Es el inicio del capítulo veintiséis de la novela, antes de que un vecino alcoholizado apalee a su perro hasta la muerte. Todo es violento en el barrio donde vive el Gafarras, preadolescente protagonista. El colegio, cómo no, también está lleno de violencia. Además, violencia al estilo años 80, algo así como la otra cara de Yo fui a EGB.

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