sábado, 21 de noviembre de 2015

POETRY PLANET: Un poema anónimo del siglo XVII


Es largo como un palmo,
tieso cuanto puede ser,
con pelos a la redonda,
y se carga y descarga
en poder de una mujer.

Pelusa por fuera,
pelusa por dentro:
alza la pierna y métela dentro.

Carne nació sin gueso
lo que en la mano tomastes,
y luego se puso tieso.
Espántome mucho de eso,
que una mujer honrada
sea tan aficionada
a palpar carne sin hueso.

Entre dueñas y casadas
preguntan doncellas tiernas
qué es aqueso que, acostadas,
les meten entre las piernas:
es largo, liso, redondo
y con un horado al cabo,
y va, de zumo cargado,
y descarga en lo hondo.



domingo, 15 de noviembre de 2015

POETAS EN EL PENTAGRAMA: Coral de vivos y muertos

   No la pondrán en ningún programa de televisión como banda sonora de imágenes del miedo y del horror en el corazón de Europa, pero esta estremecedora canción es la que siento más cerca respecto a lo acontecido la noche del viernes 13. Solamente habría que cambiar el nombre de la ciudad que cita John Cale: Nueva York por París. O quizá dé lo mismo.


CORAL

Bájame
hasta la luz de tu habitación,
bájame
donde todas las ventanas están rotas
y la nueva vida ha acabado.

Si tu vida está rota y vacía
como las calles de Nueva York en la oscuridad
y necesitas un amigo al que agarrarte,
allí estaré, en la esquina, por ti.

Y el coro de los vivos
y el coro de los muertos
cogidos de la mano desde el principio hasta el final.




 CHORALE

Hold me down
to the light in your room,
hold me down
where the windows are broken around
and thal all just new living is done.

If your life is all broken and empty
like the streets of New York in the dark
and you need just one friend to hold on to,
I’ll be there in the corner just for you.

And the chorale of the living
and the chorale of the dead
hand in hand from the beginning til the end.



sábado, 14 de noviembre de 2015

POETRY PLANET: Los hijos de las tinieblas

   Qué fortuna me dio el destino por haber nacido en Occidente. Gracias, Mary Quant, por inventar la minifalda. Gracias, Warhol, por el pop. Gracias, Francia, por la luz.
   Recordemos hoy a Tácito:

   Rara temporum felicitas, ubi sentire quae velis, et quae sentias dicere licet.


   Son raros aquellos tiempos felices en los cuales puedes pensar lo que quieres y decir lo que piensas.

TÁCITO
Historias



viernes, 13 de noviembre de 2015

POETRY PLANET: Lucha y placer

   Hace un lustro conversaba en un bar de Almería con un poeta más joven, no llegaba a treinta años. Andaba yo comentándole de pasada la grandeza de la obra de Gil de Biedma en medio de ese oasis de ignorancia y tristeza que era la primera España franquista, de cómo me costaba entender que no se reivindicara más su figura, de cómo en algunos países de Hispanoamérica la presencia de numerosos poetas propios memorables a lo largo del siglo XX hacía que costara valorar a Biedma lo suficiente. En fin, de todos esos asuntos de los que a veces habla la clase media ilustrada.
   Vi que fruncía el ceño en cuanto pronuncié el nombre del poeta barcelonés y paró en seco mi intervención. Haciendo una mueca casi compasiva, dijo:
   —No me gusta nada Gil de Biedma, Juande.
   —Ah, ¿no? —respondí extrañado.
   —No. ¿Por qué das por hecho que me gusta Gil de Biedma?, ¿porque era maricón y yo soy maricón?, ¿porque era catalán y yo también? Biedma era un triste y yo busco estar contento, Biedma era un señorito clasista y yo soy un trabajador de izquierdas, zurdo de verdad.
   Mi silencio duró apenas un segundo, a lo sumo dos. Giré rápidamente la conversación hacia otro rumbo literario más eficaz. Salieron otros nombres y surcamos otros caminos que desembocaron en la celebración etílica por el cante jondo de Mayte Martín y por el rock de Lou Reed y Sonic Youth.
   Tanto su percepción sobre mi punto de vista como su argumentación contra Gil de Biedma eran absolutamente erróneas, pero pensé que no merecía la pena gastar ni un solo gramo de mi energía en convencerle de lo contrario.
   De modo que acabamos despidiéndonos con un cálido abrazo amistoso, flotando hipnotizados en una noche de maravilla andaluza.
   Y todo siguió su curso.



sábado, 7 de noviembre de 2015

LEÍDO: "En la tierra de Nod" de Pedro Juan Gomila Martorell

   Creo que En la tierra de Nod es un paso mayor y hacia delante respecto del libro anterior, Arcadia desolada.
   Para empezar, el lenguaje y el estilo son más abiertos. Después habría que apuntar una temática más interesante por violenta y osada.
   Hay dos polos argumentales: de un lado, El Altísimo; de otro, el varón que ama a varón y fornica con varón. En esa cuerda tiemblan, luchan y se muerden muchos conceptos y objetos: el abrazo y el abandono materno, el cuchillo y la carne delicada de los testículos, el semen en la lengua y la gloria divina…
   En aquella tierra bíblica de Nod habitan, desterrados y olvidados, los hombres a los que cantaba La Banda Trapera del Río, el mejor grupo punk de Barcelona: los escupidos de la boca de Dios.
   Amén.
   Y a chuparla.
   Sin rencores.



viernes, 6 de noviembre de 2015

LEÍDO: "Últimas noticias de la escritura" de Sergio Chejfec

   Chejfec pone sobre la mesa un tema muy atractivo para los adictos a la lectura y la escritura, por eso este ensayo no es un libro “para escritores”, como se suelen calificar ciertas obras dirigidas a un destinatario reducido, sino también, y sobre todo, un libro para lectores que gustan de reflexionar sobre el hecho de leer.
   El autor porteño nos analiza leyendo. Consciente de que la lectura es un vasto universo de curiosas observaciones y averiguaciones, además, profundiza en el hecho puramente gráfico, visual, en cómo nos afecta la lectura por la forma de la letra; por el tipo de soporte en que está escrita (pergamino, manuscrito, papel o pantalla, libro o blog); por el protocolo manual o virtual que exija el acto de escribir.
   Nada es sobrante en Últimas noticias de la escritura. Ni las notas a pie de página, ni la bibliografía citada, ni las fotos que ejemplifican los dibujos performáticos o subrayados bibliófilos que se van citando.
   Pero no nos equivoquemos. Esto no es ensayo-ficción, subgénero por el que no guardo ningún interés. Esta obra es un ensayo creativo, cualidad bien distinta a la de traicionar con camuflaje insolente las bases de un género que debe avanzar partiendo de un material verdadero hacia un argumento. El ensayo-ficción, sin embargo, nace de la mediocridad y Chejfec es cualquier cosa menos un escritor mediocre.



jueves, 5 de noviembre de 2015

LEÍDO: "Aquí y ahora" de María Teresa Cervantes

   Los pocos homenajes que considero imprescindibles son aquellos que se brindan a una persona que está viva y puede apreciarlos y emocionarse en este mundo de los sentidos, no durmiendo al otro lado de la valla del cementerio. Por eso estoy orgulloso y agradecido a quien me invitó a ser partícipe de esta celebración.
   Dos cosas debo apuntar tras leerlo entero:

   —De todas las ediciones que ha preparado Antonio Marín Albalate para Huerga y Fierro u otras editoriales, esta es la que mejor resultado visual ha obtenido. Y las he visto todas.

   —Según mi criterio, los textos que logran atravesar triunfantes la barrera de la ternura y la admiración hacia Mª Teresa son los de José Alcaraz, Alexis Díaz Pimienta, Antonio Llorente Abellán, Cristina Morano, Sebastián Mondéjar, Ángel Paniagua, Alberto Soler Soto y una evocación en prosa de una noche que hace William Hernández Ospino.

   Rescato un párrafo de Toñi Gutiérrez Martínez que resume una percepción que todos los que queremos a Mª Teresa tenemos:

   María Teresa vive sola, pero no está sola. Vive en la necesaria soledad de todo poeta, en una estancia vital en la que oye pasar, de lejos, el ruido de los demás.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

LEÍDO: "Sociología" de Salvador Giner

   Este portento académico profesó durante treinta años en las universidades de Chicago, Colonia, Barcelona, Cambridge, Reading, Lancaster y West London. Cuando se publicó este libro faltaban siete años para que Franco muriera en una cama. Muchos intelectuales mayores que vivieron su juventud en los últimos años del franquismo y el comienzo de la Transición aluden al jugoso tráfico —a veces permitido, muchas otras clandestino— de libros de estas características durante la “dictablanda”. Sociología tuvo que leerse con fruición por muchísimos estudiantes. Repasa excelentemente la definición de esa “nueva” ciencia y los temas que integran su contenido, es decir, todos los temas que competen al ser humano que convive con el resto de los de su especie: política, cultura, religión, familia, educación, tradición, poder, ideología, sexo, arte, economía…
   Lo cierto es que estos libros apelan a la sentimentalidad, ya no por su apariencia física —esas ediciones sesenteras y sobre todo las setenteras, ¡sublimes!—, sino por imaginar el contexto cercano en el que fueron escritos y recibidos por unos lectores ansiosos de descubrir textos en contra del determinismo económico como el que copio:

   La economía es un proceso de satisfacción de necesidades y de consumo de bienes. Los bienes económicos no son sólo objetos materiales de consumo, sino cualquier valor que haya de ser producido o conseguido mediante un esfuerzo o trabajo para ser luego poseído, etc. Esto nos lleva a un concepto, la propiedad.
   La propiedad es el derecho que se posee sobre cosas y personas. La clasificación más importante es la que distingue entre propiedad privada y propiedad común.
   La economía puede ser concebida como subsistema social del mismo modo que lo es la politeya o el mundo de las creencias colectivas. Ello significa, en primer lugar, que no es admisible entender la economía como causa universal de todos los demás fenómenos de la realidad social. El determinismo económico considera todo fenómeno de apariencia no económica como mera excrecencia, sublimación o “superestructura” de lo económico. 

   Es solamente un ejemplo entre tantas citas interesantes, cubiertas y rellenas de verdad.
   Y así, amigos, es como un joven estudiante español de los años 70 y primeros 80 subrayó con convencimiento absoluto párrafos y párrafos de un libro que abandonaría en la estantería de las pasiones enterradas y las movilizaciones paralizadas.
   Qué bueno que mientras haya sociedad haya relevos.
   Hasta el final. Hasta donde dé la mecha.
   A por ellos.



domingo, 1 de noviembre de 2015

LEÍDO: "Arcadia desolada" de Pedro Juan Gomila Martorell

   Por su hechura, su vinculación cultista y su lenguaje sellado, algo de aspereza gongorina tiene este poemario, crónica de una travesía espiritual. A veces busca claros y encuentra refugio en las lecturas estivales de juventud.
   Copio un fragmento ilustrativo:

[…]
mas siempre cuando estoy de vuelta
de algún viaje imaginario en la sabana,
después de cabalgar sobre avestruces,
de retar a Billy El Niño en la taberna,
tras bajar a las entrañas de la tierra,
o capear las tempestades de Milady,
sacudido por la angustia que regresa,
pienso en cómo elaborar un bebedizo,
vino, sal, romero, aceite,
bendecido mientras hierve
con ochenta padrenuestros
dedicados a los ángeles caídos,
que me vuelva imperceptible a los sentidos
de chacales peripuestos y formales
que me aguardan tras la vuelta de la esquina
de este próximo septiembre amenazante,
tal como la carta de Poe en la repisa
que nadie veía por ser evidente
su clara presencia,
antes de licuarme progresivamente
sobre el suelo poroso de mi adolescencia,
dejando sólo un charco de lágrimas sin llanto.